Hace una eternidad que no escribo. Septiembre fue nefasto: Microondas y TDSÑ al hoyo. Por lo demás, todo ha ido bien. Ya he tenido mis primeros exámenes en Suecia. Este jueves terminé el último, de VHDL, y el lunes volvemos a la carga después de unas mini vacaciones de 3 días.
El tiempo empieza a notarse. Ya no amanece tan pronto como en Agosto ni atardece a las 11. Ahora el ciclo es de 8 a 6 y media que es completamente de noche. Supongo que en lo que resta hasta diciembre, la cosa tiene que notarse aún más, hasta las 15 que oscurece en los peores momentos. Que ni decir tiene que los 3 grados que hace por la noche no es una temperatura muy primaveral. Pero aún así, Estocolmo es impresionante. La sensación de completa y absoluta libertad de hacer lo que quieras, o el poder ir a dormir dónde te de la gana el tiempo que quieras es inigualable. Hay fiesta por todos los sitios, no hay día que no exista un plan que hacer, un sitio al que ir o una peli que ver.
El próximo día 15 vienen unos amigos a visitarnos a Alberto y a mi de Madrid: Gus, Xurxo, Rober, Marta, Joiner y Elena. El “problema” es el concierto de Franz Ferdinand del día 15. Supongo que será una de… “Gus, aquí tienes la llave, nos vemos a las 6. Hay cena en la nevera”. Porque sí, Franz Ferdinand toca en Estocolmo (creo que ACDC también vendrán, pero no lo tengo claro) y tenemos entradas.
Hoy hace fresquillo en la calle y tengo que comer algo (son las 17:00. Aquí esta gente y unos cuantos Erasmus cenan). El plan del día se plantea: Ver una peli, comer algo, ducharse e irse de fiesta a Nymble (el local de la delegación de alumnos de aquí en el que se monta fiesta por fin de exámenes). Poca cosa. Siento estar tan espesillo pero me acabo de levantar.
Un abrazo




Jurr… A mí no me visita nadie…